Pasto Chané: Nueva Variedad forrajera
como alternativa de producción
Investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE lleva a delante una experiencia piloto con un grupo de pequeños productores del Departamento Maipú de la provincia del Chaco, a quienes asesoran en la producción de semilla del pasto Chané.
La experiencia consiste en aprovechar la mano de obra relativamente calificada de los productores (por su conocimiento en horticultura) para diversificar en algo su producción.
El pasto chané es una nueva variedad forrajera que surge como alternativa productiva para el nordeste argentino. Es una especie perenne que produce semillas anualmente y lo hace profusamente a partir del segundo año de implantada. Posee una característica distintiva: se reproduce por apomixis, que es una forma de clonación natural.
El proyecto aspira a transformar a este grupo de familias en pequeños grupos empresarios productores de semillas de esta especie de pasto o de otras. “Es una herramienta para que este sector tenga injerencia en la cadena de producción. A largo plazo, estarán en condiciones de satisfacer las demandas de ganaderos que realizan su producción de carne a una escala mayor”, expresó el ingeniero Camilo Quarin.
“De esta semilla puede haber mucha demanda. Un gran productor ganadero necesita plantar entre 800 y 1000 ha de esta forrajera. De algún lado tienen que salir esas semillas, y es ahí donde intervienen los pequeños productores”, señaló el ingeniero Guillermo Norrmann coordinador del proyecto junto al ingeniero Mario Urbani.
¿Por qué se optó por el pasto chané y no por otra especie?. “En principio porque se trata de una variedad nativa y forma parte de ese proyecto global del conocimiento de nuestras gramíneas. Elegimos el chané porque es un género que lo hemos desarrollado en nuestro centro de investigación. Otro pasto no se produciría con el mismo resultado dado las condiciones climáticas y de suelo que tiene la zona del Chaco que elegimos para ejecutar el proyecto.
El criadero de Semillas y Novedades Fitogenéticas de la facultad de Ciencias Agrarias tiene inscripto en el Registro Nacional de Semillas dos cultivos logrados por selección de pastos nativos, que en sus formas silvestres habitan naturalmente el trópico y subtrópico húmedo de sudamericano. Ambos pertenecen al género Paspalum: El Pasto Cambá y el pasto Chané.
“Estamos en la etapa final de un trabajo que se inició hace 20 años con el centro de investigación. En un primer período hubo docencia y mucha investigación. Con los resultados de esos estudios ingresamos a esta etapa, la de transferencia de conocimiento para el desarrollo regional”, dijo Norman.
¿Hay algún motivo especial por el que se eligió a este grupo de productores del Chaco?. Hacemos el proyecto con esta gente - dice Urbani - por tres razones: en primer lugar el departamento Maipú es una zona seca, es una muy buena condición para la producción porque no tenemos problemas de enfermedades fúngicas. Lo seco del clima hace que estas semillas carguen con muy pocas enfermedades de hongos y bacterias.
“El segundo motivo es que en estos pequeños productores, la mano de obra es casi familiar. No tienen que contratar a nadie. Trabaja la familia y lo hacen con un cuidado casi de horticultura. Por último, respetamos el trabajo que realizan los profesionales que tienen a su cargo el Programa Nacional Agropecuario. Con ellos está asegurado el cumplimiento del proyecto de manera seria y responsable”.
Proceso de Cultivo
Las pasturas, las forrajeras se pueden instalar por cultivo de dos maneras básicas: una es por vía de semillas y la otra es por vía gámica (plantar trozos de planta que se multiplican naturalmente). Para esta zona generalmente hablamos de plantas perennes, es decir que no duran un solo ciclo.
La especies que surgen en el grupo de investigación del Criadero de Semillas de la facultad de Ciencias Agrarias, están destinadas a ser instaladas en el cultivo por vía de las semillas. Una de las soluciones para hacer grandes lotes de cultivos de forrajeras es hacerlo por esta vía.
“Hay que generar las condiciones adecuadas para que la planta crezca, se desarrolle, produzca la mejor floración y así llegar a un buen producto final que en este caso no es la planta forrajera en si, sino la semilla”, comentó el ingeniero Urbani.
“En esos lugares trabajando con pequeños productores, que lo hacen de manera muy artesanal pueden llegar a producir una muy buena cantidad”, agregó Herrmann.
La forma artesanal consiste en una siembra directa en el lote elegido o preparan el almácigo y después hacen el transplante. Esta técnica les permite conducir el cultivo, que esté puro, mantenerlo libre de malezas, darle las condiciones adecuadas de fertilización y si alguno tiene la posibilidad, el riego. “Con esas condiciones culturales, se puede llegar a tener un producto excelente: buena cantidad de semilla con buena calidad”, explicó Urbani.
La parte de tecnología de semilla se lo puede hacer artesanalmente trabajando a pequeña escala como trabajan cada uno de ellos. Por supuesto para un proyecto a mayor escala, se puede pensar en equipamiento para tal fin.
En que instancia están del proyecto?.
“Estamos culminando la primer etapa. Instalamos el cultivo en la primavera del 2004.
Ya hay un primer ciclo, con una producción correspondiente a la primer campaña en marzo de 2005. El chané cuando se siembra el primer año produce muy poca semilla”, explicó el ingeniero Urbani. “Algunos productores han cosechado lo suficiente como para ampliar su loe; oros han tenido remanentes que les permitió comercializarlos y así obtener sus primeros ingresos”, comentó Norman.
“Aspiramos poder transformar a largo plazo a este grupo de familias en pequeños empresarios productores de semillas, de ésta especie o de otras. La diferencia está en que si trabajan con cualquier otro género que no posee certificación no tendrán un producto de buena calidad y con valor agregado, que si tiene el pasto chané gracias a la patente cuya propiedad pertenece a la facultad de Ciencias Agrarias”. concluyó Urbani.
Datos:
-8 pequeños productores llevan adelante este proyecto piloto comprometiendo en conjunto 2 hectáreas de su propiedad.
-Se siembran 6 kilos por ha.
-2 ha pueden llegar a producir de 500 a 600 kilos de semillas.