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SALUD
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Jorge Osvaldo Gorodner

Red de Enfermedades Emergentes:
una necesidad sociosanitaria

La propuesta de crear una Red Nacional de Enfermedades Emergentes se fundamenta en la necesidad de prevenir la aparición de enfermedades emergentes, reemergentes y nuevas, brindar asistencia médica especializada y formación de recursos humanos de alto nivel de competencia, frente al desafío que implica esta nueva contingencia sanitaria, social y económica. Mediante la coparticipación científica y técnica de los organismos involucrados en llevar a cabo una adecuada vigilancia epidemiológica, diagnóstico de laboratorio y asistencia a los pacientes afectados por estas enfermedades.
Esta propuesta del doctor Jorge Osvaldo Gorodner, es un alerta para actuar con rigorismo científico y técnico frente al desafío, como fuera señalado, de viejas noxas conminantes de renovada agresividad y de otras nuevas de sucesiva aparición. Este profesional del medio, Académico Nacional de Medicina; Profesor Titular de Infectología; Secretario de Ciencia y Tecnología de la Facultad de Medicina y Director Investigador del Instituto de Medicina Regional de la UNNE, advierte sobre la necesidad de crear una Red Nacional de Enfermedades Emergentes.
En una entrevista con la Revista Ciencia y Técnica, el doctor Gorodner explicó cómo esta estructura sanitaria serviría para conocer en toda su dimensión enfermedades como el Dengue; la Fiebre Amarilla; Paludismo; Hantavirus; Leishmaniasis; etc., sosteniendo que la misma puede convertirse en una herramienta de respaldo económico para el país, evitando las consecuencias negativas que puede llegar a provocar una epidemia en un país.

-¿Cuál es el sentido de la existencia de una Red Nacional de Enfermedades Emergentes?.
La situación epidemiológica en nuestro continente determina que ante el riesgo sanitario es necesario incrementar los esfuerzos para mejorar el conocimiento de las patologías prevalentes y las emergentes. Y también la disposición de los recursos necesarios para la mejor asistencia del hombre enfermo, además de propender a la utilización de los instrumentos de prevención disponibles en beneficio de la comunidad.

-¿Pero la medicina en general no responde a esas necesidades?
No es condición suficiente el conocimiento universal acerca de determinado hecho biológico para comprender cabalmente una situación particular. Y esto genera la necesidad del conocimiento adecuado al tiempo, lugar y espacio donde se produce el fenómeno. Las patologías, según múltiples comprobaciones científicas, presentan características peculiares en relación con las áreas donde asientan y las comunidades afectadas. Asimismo las modificaciones del medio ambiente con sus cambios ecológicos crean condiciones propicias para la diseminación de enfermedades infecciosas, además de impactos sociales como resultado de los mismos.

-¿Entonces cuál es el beneficio social de la Red Nacional de Enfermedades Emergentes propuesta?
El estudio sistemático de las patologías infecciosas, la transferencia del conocimiento y la asistencia médica especializada, permitirá un mejor aporte del sector salud al bienestar comunitario.

-¿Las enfermedades reemergentes como el Dengue; la Fiebre Amarilla; la Leishmaniasis visceral; el Paludismo, hacen que la Red propuesta se necesite con urgencia?
Este es el momento en que deben tomarse medidas preventivas, de asistencia médica calificada y de adecuación operativa para la lucha y el control contra las enfermedades infecciosas que amenazan a la comunidad. En estas circunstancias la vigilancia epidemiológica es uno de los recursos imprescindibles, lo que permite contar con información fehaciente y adecuada en tiempo para hacer frente a las contingencias epidemiológicas, como elemento indispensable para el accionar de los recursos técnicos y profesionales adecuadamente coordinados.

-¿Y esto cómo se logra?
Es imperioso que cada provincia cuente con una Sala de Asistencia Médica de Enfermedades Infecciosas, con profesionales especializados en la temática. Los servicios existentes en cada provincia debieran integrarse funcionalmente en una red asistencial para actuar de consuno frente a las patologías infecciosas, atendiendo a normas establecidas. A su vez cada Servicio debe contar con un Centro de Referencia, para llevar a cabo actividades de diagnóstico e investigación epidemiológica, quienes reportarán sus resultados al Ministerio de Salud. Los Centros de Referencia, a su vez reportarán sus resultados a un Instituto Nacional de Referencia (ANLIS) para informar, evaluar y accionar en apoyo frente a necesidades técnicas.

-¿Pero más allá de lo estructural, qué debe tener la Red?
Los objetivos pueden resumirse en la necesidad de dotar a todo el sistema asistencial de un instrumento de alta complejidad; establecer con el nivel central del Ministerio de Salud Pública una eficaz comunicación acerca de la incidencia de las patologías infecciosas; colaborar con diferentes servicios asistenciales mediante interconsultas; coordinar actividades científicas y académicas en infectología y enfermedades emergentes, reemergentes y nuevas con Institutos de Investigación Universitarios; promover pautas normatizadas de diagnostico y tratamiento antiinfeccioso; contribuir con la asistencia médica, capacitación y adiestramiento del recurso humano y la investigación médica en enfermedades infecciosas; colaborar con los programas del Ministerio en los variados aspectos concernientes a las patologías emergentes. Son sólo algunas de las actividades que se deben llevarse a cabo.

-¿Existen los recursos para desarrollar esta Red Nacional?
Promover la prevención es económicamente más redituable que apelar a la lucha para eliminar el daño que una epidemia puede generar. Encarar la problemática infectológica, además de tratarse de un serio problema sociosanitario también lo es económico, y en circunstancias de elevado monto. La salud de la población y lo que se haga por esta justifica cualquier esfuerzo. No actuar consensuadamente será demostrar incapacidad de decisión y operativa, siendo los costos por imprevisión de magnitud, con el perjuicio consiguiente. Nada se pierde intentando trabajar de consuno coordinadamente. Debemos abocarnos a encarar proyectos comunes para que los agentes patógenos y sus vectores no destruyan al hombre por encontrarlo indefenso frente a la agresión.

 

Catriel López Acosta