Dengue: Experto de la UNNE considera
vital que exista un Plan de Lucha
“Una enfermedad infecciosa como el dengue va a ser muy difícil de erradicar porque el virus permanece latente en los lugares donde asienta”, expresó el doctor Jorge Gorodner, profesor titular de la cátedra de Infectología de la Facultad de Medicina de la UNNE .
El panorama puede ser aún más complicado en la medida que no se lleve adelante un programa ordenado de vigilancia y control por parte de toda la población, que incluye además a las autoridades sanitarias, profesionales de la salud, biólogos, entomólogos, educadores y técnicos.
Según lo expresado por el académico, un programa de lucha contra el dengue deberá contemplar varios aspectos: la identificación de los problemas prioritarios; la definición de los objetivos; la formulación de estrategias; el establecimiento de un sistema de información eficaz; la operatividad y el adecuado financiamiento.
En respaldo a estas pautas, el director del Instituto de Medicina Regional se remite a la opinión del doctor Vicente Enrique Mazzafero uno de los expertos del tema: “Para encarar racionalmente el problema la programación de actividades deben estar relacionadas entre los equipos técnicos del área, con constante intercambio de información, con la vista puesta en objetivos comunes”.
Lineamientos. Desde lo operativo se debe constituir un Comité Consultivo de Dengue en el ámbito del Ministerio de Salud Pública involucrado, con representantes de las instituciones incorporadas. “El comité será quien tendrá la responsabilidad de elaborar el Programa de Lucha contra el Dengue”, señaló Gorodner.
Para Mazzafero, el programa deberá tener una estructura gerencial, con responsabilidad de la ejecución financiera, la vigilancia de la marcha del programa cooperativo y la evaluación de los resultados. Comprendiendo acciones sanitarias y capacitación.
Como es de suponer el plan de lucha tendrá como sujeto a la población mediante acciones que se realizarán de atención sanitaria integral, a cargo de cada una de las instituciones comprometidas. Estas a su vez deberán recibir el apoyo necesario para su cometido por parte de otros actores, con pleno conocimiento del Comité y del responsable del Programa.
Enfermedad epidémica. El Dengue es una enfermedad vírica transmitida por el mosquito Aedes aegypti. De modalidad epidémica, se presenta con manifestaciones leves en los primeros episodios y graves en los subsiguientes.
Los primeros síntomas del dengue se caracterizan por un cuadro del tipo gripal, sin secreción nasal, tras un período de incubación de 2 a 7 días seguido por un cuadro febril brusco con dolores musculares y retroorbitarios. En su evolución el paciente puede presentar pérdida de apetito, náuseas y vómitos. Puede presentar una erupción dérmica maculopapulosa no pruriginosa en tronco, de pocos días de duración, que se extiende a las extremidades y rostro.
No existe tratamiento específico. Se medica con antiinflamatorios que no tengan salicilato (aspirinas) para no provocar hemorragias. No existen hasta el momento vacunas.
Otra forma clínica es el dengue hemorrágico se puede presentar en individuos de cualquier edad pero es más frecuente en niños entre 2 y 14 años.
El Aedes aegypti, vector principal, requiere de condiciones de temperatura y humedad adecuadas. Permanece en estado adulto desde octubre o noviembre hasta junio en la región. Los huevos permanecen viables durante 1 año, eclosionando la larva cuando se dan las condiciones climáticas.
El Dengue se ha expandido debido a los retrocesos de los programas de control y al deterioro de las condiciones socioeconómicas de la población, por viviendas inadecuadas, falta de agua potable, de cloacas, de adecuado sistema para el desecho de la basura y aguas estancadas.
Patología Regional. En 1982 la OMS advirtió que muchos proyectos de desarrollo pueden entrañar peligros para el ambiente y consecuentemente riesgos para la salud pública. A lo cual debe agregarse calentamiento global.
Dichas circunstancias pueden ocasionar elevación de la prevalencia e incidencia de patologías donde el agua juega un rol fundamental conjuntamente con otros factores concurrentes, facilitando la presencia de patologías emergentes, reemergentes y nuevas, las que generan un problema de difícil solución.
La hipótesis del trabajo postulada es que podrían producirse acontecimientos epidemiológicos y ambientales importantes cuando la ecología de una región de clima tropical-subtropical, dentro de un contexto social de elevada vulnerabilidad, es alterada por la introducción de una patología de alta transmisibilidad, como en las presentes circunstancias se da con el Dengue.
En el norte del país viven poblaciones expuestas al riesgo de contraer infecciones debido a la presencia de agentes patógenos prevalentes, existiendo variados ejemplos de la transmisión de enfermedades y su gran potencial de difusión a través de los límites territoriales de los países.
Las patologías regionales y en particular las enfermedades emergentes se han convertido en una preocupación de trascendencia, debido fundamentalmente a una situación sanitaria deficiente, condición socioeconómica baja de los habitantes de extensos territorios, migraciones humanas descontroladas, diversos factores biológicos, incluidas las resistencias antimicrobianas y mutaciones de numerosos agentes infecciosos. A lo que debe sumarse las modificaciones del medio ambiente con cambios ecológicos de magnitud, creando condiciones propicias para la diseminación de patologías, además de los cambios sociales que pueden ocurrir como resultados de éstos.