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Almejas de orígen chino bloquean tomas de Agua en Corrientes y Chaco

Ingresaron en los lastres de los buques de ultra mar provenientes de China. Las almejas no tienen un depredador natural en la región por ello cada año se triplican. Afectan a las cañerías de recolección de agua potable y se desconoce si son tóxicas.

El grupo de investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste, integrado por los ingenieros Mario Butticé, Aguada Agripina Leiva y Guillermo Niveiro, al estar realizando un trabajo de campo sobre como se comportaban los diferentes materiales a la corrosión en los pontones ubicados a los laterales del puente interprovincial general Belgrano, descubrieron en el año 1996, la existencia de unas pequeñas almejas en las probetas de bronce y aluminio; que son características de los ríos de China.
El descubrimiento hizo que los investigadores ampliaran su estudio inicial sobre corrosión a un seguimiento de los moluscos y su incidencia en la fauna íctica. Por otra parte buscan determinar sus efectos nocivos para las estructuras acuáticas, como botes, barcos, barcazas, muelles y columnas de los puentes de las provincias de Chaco, Corrientes y Formosa.
Aunque no es su campo de estudio, los ingenieros lograron determinar que los moluscos se adaptan bien a las aguas de los ríos de la zona. Esa adaptación tiene lugar a pesar de tener su origen en aguas saladas. Durante la investigación se descubrió que una cañería de 500 milímetros de toma de agua de la planta potabilizadora de la ciudad de Corrientes quedó totalmente obstruida por las pequeñas almejas.
Las mayores concentraciones de población de los moluscos pueden encontrarse en los remansos de los ríos formados por salientes en la superficie, como ser el caso de: barrancas, árboles caídos, muelles, cañerías de desagüé fluvial y principalmente en las columnas del puente general Belgrano. Otras -las más perjudiciales- se ubican en los caños de toma de agua de las plantas potabilizadoras, como así también, en las barrancas y embarcaciones de la región, a pesar que las almejas midan tan sólo dos centímetros por uno de ancho.

  Ingreso. Según el ingeniero Mario Butticé, "los moluscos ingresaron a las provincias del norte argentino, a través de la conexión del río  Paraguay con el Paraná. La misma se produjo por la descarga de los lastres de los buques de ultra mar,   en los puertos paraguayos. Los moluscos aprovechan la corriente de los ríos para desplazarse de una zona a otra y con las últimas crecidas producidas a comienzos del año en curso, tanto en Chaco como en Corrientes las almejas ingresaron en los reservorios de aguas (lagunas), donde no tienen un depredador natural".

Registro. La ingeniera Agripina Azuaya Leiva explicó que "el fenómeno de los moluscos se viene detectando en otros ríos donde se encuentran los grandes puertos de la Argentina y, durante 1992, se encontraron las primeras colonias de moluscos en el puerto de Buenos Aires. No fue hasta 1996 que se produjo el hallazgo en el Paraná de manera casual y accidental de las almejas; cuando un grupo de investigadores retiraron las probetas de aluminio y bronce de los pontones del puente general Belgrano".

Daños. Guillermo Niveiro sostuvo que "hace dos meses una cañería de medio metro fue total mente cubierta por los moluscos en Corrientes, lo que llevó a que se la tenga que cambiar. Lo mismo ocurrió en el interior del Chaco, en Las Palmas, pero el dato significativo se centra en que la toma de agua para potabilizarla es extraída desde una laguna". El profesional añadió: "También se registraron otros daños como   en las  pequeñas embarcaciones, porque el molusco al adherirse a los cascos provoca problemas en el normal desplazamiento, como en las estructuras".
Los investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, ante la falta de estudios de cómo combatir al nuevo fenómeno se encuentran buscando la colaboración de los científicos de otras partes del mundo. Fundamentalmente buscan conocer los posibles daños al ecosistema natural de la región, cómo así también determinar si la eliminación en forma manual   provocaría o no, la liberación de toxinas que ocasionen la mortandad de los peces del Paraná, entre otros aspectos.

Aumento y Disminución. Durante los inviernos de la región la población de los moluscos tiende a disminuir, pero con los primeros calores vuelven a incrementar su número, que año a año se triplican. Otro dato significativo es que se desconoce cuál es el tamaño máximo de crecimiento que pueden alcanzar   las almejas al interactuar en este nuevo hábitat.
Según los ingenieros Butticé, Leiva y Niveiro los pescadores de las costas del Paraná;   luego de la época de veda, con la extracción y limpieza de los peces llamados "armados", lograron observar que la especie comenzó a alimentarse de los moluscos, pero no pueden determinar si esa especia realmente puede transformarse en un real depredador y de esa manera controlar y eliminar de manera efectiva a las almejas   originarias de China.   
Los investigadores concluyeron en que el único punto positivo de las almejas chinas es que  podrían transformarse en una capa aislante de los pilares y columnas del puente interprovincial Manuel Belgrano, protegiendo de esa manera la superficie de hierro y hormigón (que conforma la estructura) de los efectos nocivos del agua.       
A su vez el departamento de Biología de la UNNE se encuentra estudiando la sustancia que los moluscos generan para adherirse a casi todo tipo de material y superficie, a fin de determinar si la misma puede ser reproducida y a su vez puede usarse como pegamento industrial.

Andrés Viveros